Frasco de gratitud

Usa el frasco de la gratitud para iniciar y continuar el año recordando todo lo que te hace feliz.

Por Elsa de Zona Kids

Frasco de gratitud

Uno de los valores más importantes que se debe inculcar a los niños desde pequeños es el del agradecimiento. Una forma de transmitir esta enseñanza, de manera divertida y amena, es utilizando un frasco de la gratitud.

La idea es alimentar este frasco diariamente con agradecimientos por algo o alguien.

 

Lo que necesitas

  • Un frasco de vidrio vacío y limpio.
  • Papel o cartulina
  • Colores o marcadores
  • Pinturas de colores
  • Escarcha
  • Stickers o cualquier otro material para decorar el frasco
  • Tijeras 
  • Pegante en barra o líquido
  • Papeles de colores cortados en rectángulos de 8cm x 3cm

 

Paso a paso

  1. Revisa los materiales que tienes, deja volar tu imaginación y decora el frasco a tu gusto. Usa tus colores favoritos, ponle lo que más te guste.
  2. Usa el papel o cartulina para hacer una etiqueta donde vas a escribir FRASCO DE LA GRATITUD.
  3. Lleva tu frasco de la gratitud a un lugar visible de la casa, puedes ubicarlo en tu espacio de trabajo donde estudias o haces las tareas, en la sala de estar donde se reúne la familia, o puedes llevarlo a tu cuarto y ponerlo en tu lugar favorito.
  4. Al lado del frasco vas a poner los papeles de colores que ya tienes cortados y un marcador.

 

Para utilizar el frasco de la gratitud correctamente, hay seguir estas instrucciones:

  1. Todos los días, al final de la jornada, cada miembro de la familia debe dedicar un tiempo a pensar en aquello por lo que se pueden sentir agradecidos. La mayoría de las veces se tratará de cosas muy sencillas, como haber pasado tiempo con los amigos, tener buenas noticias sobre algún ser querido, haber realizado una actividad divertida, haber disfrutado de una buena comida, etc.
  2. Cada uno de los miembros tiene que escribir su agradecimiento en uno de los papeles de colores y guardarlo en el frasco de la gratitud previamente creado. Si los niños son muy pequeños o les cuesta expresarse por medio de las palabras, pueden realizar un dibujo que represente su gratitud.
  3. El último día de la semana la familia se debe reunir, por ejemplo a la hora de la cena, abrir el frasco de la gratitud y extraer de él cada uno de los papeles.
  4. Los agradecimientos escritos a lo largo de la semana se leen en voz alta y se comparten las experiencias con el resto de la familia.

 

Enseñar a los niños a practicar la gratitud aporta multitud de beneficios para su desarrollo, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Aumento del bienestar físico, psicológico, emocional y social.
  • Menor probabilidad de sufrir estrés, ansiedad o depresión.
  • Mejora de la autoestima.
  • Mayor optimismo y felicidad.
  • Menos actitudes egoístas.
  • Mayor humildad.
  • Mejora de las habilidades sociales y de la inteligencia emocional.
  • Mayor capacidad para perdonar, no siendo rencoroso.

 

Además, al utilizar el frasco de la gratitud los niños aumentan su capacidad de comunicación y la expresión escrita también se ve fortalecida.

 

Fuente: eresmama.com

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